Más de 18.000 extranjeras son víctimas de la explotación sexual cada año en España
Este colectivo pide al Gobierno que contemple en la Ley contra la violencia de género el maltrato a prostitutas
MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
Más de 18.000 mujeres
extranjeras en España son víctimas de la explotación sexual cada año, aunque el
número de casos identificados "no representa ni la mitad de los
existentes", según el informe 'Lucha contra la Trata de Mujeres' de la
Federación de Mujeres Progresistas (FMP) recogido por Europa Press.
Para el colectivo,
"España constituye uno de los países principales de destino de estas
mujeres", por lo que es necesario que se apruebe un plan nacional contra
la trata de mujeres; que se transponga una Directiva Europea, para que se
conceda el permiso de residencia a estas víctimas y se incorpore en la Ley
integral contra la violencia de género al colectivo de prostitutas.
La legislación sólo
protege a las mujeres maltratadas o asesinadas por sus parejas, pero no a las
prostitutas, que, según denuncia Mujeres Progresistas, "no computan en las
estadísticas oficiales" porque la Ley Integral omite que "la
explotación sexual es también violencia machista".
MÁS DE LA MITAD PROCEDEN DE
LATINOAMÉRICA.
Asimismo, el informe,
basado en datos de la Guardia Civil, revela que Madrid, Castilla-La Macha y
Valencia son las comunidades autónomas en las que, en 2006, la Guardia Civil y
la Policía Nacional localizaron un mayor número de víctimas, las cuales, más de
la mitad (el 58,59 por ciento) fueron identificadas en clubes de carretera y
provenían de Iberoamérica (Brasil, Colombia y República Dominicana, principalmente).
En cuanto al número de
denuncias, la organización sostiene que sólo un tercio de estas mujeres
suramericanas pusieron en conocimiento de las autoridades su situación de
explotación, ya que "existe la dificultad de que se reconozcan como
víctimas" porque las redes latinoamericanas "suelen dejar libres a
estas mujeres una vez han terminado de pagar la deuda".
Sin embargo, su situación
irregular y la obligación de enviar dinero a sus familias, "les impide
salir de la prostitución, a pesar de quedar libres". Asimismo, el informe
de Mujeres Progresistas asegura que el tiempo en que tardan en pagar la deuda
oscila entre "uno y dos años".
La feminización de la
pobreza y de las responsabilidades familiares, las dificultades para mantenerse
en el mercado de trabajo, o la visión idílica de España, son, según la FMP
"las principales causas" que obligan a estas mujeres a emigrar.
Además, en muchos casos son captadas por los "propios familiares" (el
72,5 por ciento).
El colectivo asegura que
la mayoría de estas ciudadanas latinoamericanas trabajaban en sus países de
origen (83 por ciento) y tenían estudios primarios (56,3 por ciento). "El
caracter familiar de las redes de trata que operan en América Latina incrementa
la vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes y acentúa el riesgo de ser
captadas", añade la formación.